App de pedidos con tu marca, puntos que se canjean en tu cocina y el punto de venta que lo une todo. Sin cambiar tu operación de un día para otro: entramos encima de lo que ya tienes.
Cada pantalla habla con las demás. Una orden, un cliente, una lista — en todos lados.
Doble pantalla en la caja: el cajero cobra y el cliente ve su cuenta y sus puntos de frente.
Levanta la orden en la mesa y cobra ahí mismo, sin ir y venir a la caja.
Las órdenes caen al instante, en orden, con tiempos visibles. Nada se pierde en un papel.
Tu cliente ve su número: en preparación… y listo para recoger. Igualito que en su app.
Del teléfono de tu cliente a sus manos, con estado visible en cada paso.
El cliente ordena en tu app, con tu marca. Paga con tarjeta, Apple Pay o al recoger.
La orden llega a cocina y el monitor del local la marca en preparación. El cliente lo sigue en su app.
Su número salta a listo para recoger y le llega el aviso al teléfono. La visita le suma puntos solos.
El sistema le recuerda, le ofrece y lo trae de regreso. La retención trabaja aunque tú no muevas un dedo.
Nada de pagar dos sistemas. ZenitTab entra primero sin tocar tu POS actual, y cuando migras a nuestro punto de venta, el cargo viejo sale y queda uno solo — con el procesamiento dividido automáticamente por Stripe: tu dinero a tu banco, sin intermediarios cobrándote por todos lados.